Después de haber recibido durante años muchas clases de diferentes profesores, puedo decir que la aportación de Luis a mi carrera ha sido la más constructiva, sólida y estable de todas ellas.
Con él estudié todo el grado superior, a pesar de su marcha a Oviedo en mi último año de carrera. Tal era su aportación que no dudé en trasladar mi expediente y terminar los estudios bajo su tutela.
Recuerdo que en sus clases era serio y exigente, aunque también demostraba grandes dosis de paciencia y humor. Siempre con la viola en mano, explicaba lo que no está escrito y que con las palabras no se puede decir, llegando a ponerme los pelos de punta en multitud de ocasiones.
Me sigue impresionando su calidad sonora, su técnica y sus ganas de seguir progresando a nivel instrumental y musical. Por todo lo dicho y lo que me falta por decir ¡Gracias MAESTRO!
(Elena Martín es profesora de viola del Conservatorio Profesional de Música de Ávila)

El magisterio de Luis Magín se me presenta en la memoria como una suerte de crisol en el que confluyen y se depuran los principios técnicos, estilísticos y expresivos que todo profesional de la viola debe dominar. Durante los años que pasé bajo su tutelaje, cristalizó en mí un anclaje procedimental que no ha dejado de guiar mi trabajo violístico: la importancia de escuchar, analizar, comprender y sentir la música como único camino para interpretarla, persiguiendo siempre el objetivo tantas veces expresado por mi profesor de lograr emitir un auténtico “sonido de viola”.
(Sergio Sieiro es Profesor de viola del Conservatorio Superior de Música de la Coruña)

Creo que uno de los tantos factores que influyen en la elección de un profesor, es su labor pedagógica, la cual debe aportar al alumno los conocimientos técnicos y musicales que le permitan alcanzar un nivel profesional, así como las herramientas necesarias para un estudio adecuado. Ha continuación contaré como alumno mi experiencia con Luis.
Hace tres años y medio conocí a Luís, por aquel entonces yo quería empezar a estudiar en el Conservatorio el Grado Superior de Viola. Para ello realicé la prueba de acceso en Oviedo y en A Coruña sin conocer a ninguno de los profesores. Primero realice la prueba en Coruña, me presenté allí y fue cuando lo conocí, mientras realizaba la prueba, este profesor no sólo me ponía una nota, sino que su labor fue mas allá ya que también pensaba en como corregir mis defectos técnicos y musicales sin saber si me llegaría a ver como alumno, pero aún así lo hizo.
Tres meses más tarde empezaron las clases y finalmente me había decantado por estudiar en el Conservatorio Superior de Oviedo. El primer día en la elección de los horarios para las clases me lo encontré allí, en la entrada del conservatorio, estaba completamente sorprendido porque no esperaba verlo en aquel conservatorio, y sin más, al instante se acercó, nos saludamos, y me dijo todo lo que me había ocurrido en las pruebas de Coruña hacía tres meses. Yo en ese momento no daba crédito a lo que me decía porque ya hacía mucho tiempo de las pruebas y porque no creía que veinticinco minutos de prueba dieran para tanto. Pues si, no solo eso, aparte de exponerme todos los problemas que tenía y darme un tiempo para poder asimilarlos, me explicó uno por uno en los apartados que trabajaríamos y como intentaríamos corregirlos. En estos años hemos avanzado juntos y mi progreso ha sido muy bueno.
Creo que en nuestra profesión lo más importante es que te ayuden a solucionar tus problemas cuanto antes, para conseguir un estudio eficaz y llegar a ser un buen profesional. Espero que esta reflexión os ayude a buscar el camino que estáis buscando. En mi caso Luis ha sido un gran apoyo y guía.
(Diego Segade es alumno de Luis y miembro de la JONDE)

"El haber estado y estar estudiando con Luis ha supuesto una grata experiencia tanto a nivel personal como profesional. No sólo te enseña como tocar o como interpretar el repertorio violístico, sino que te plantea diferentes situaciones a las que debe enfrentarse un músico y como poder afrontarlas. Es una persona con un conocimiento muy amplio y variado sobre la música en general y la viola en particular y en ningún momento duda en transmitírselo a sus alumnos. De esta manera ha conseguido desarrollar en mi una inquietud por saber e investigar nuevas formas de expresión e interpretación musical, así como nuevos estilos que hasta ahora desconocía."
(Iriana Fernández es alumna del CONSMUPA y miembro de la JONDE)

He sido alumno de Luis Magín por un periodo de dos años en el Conservatorio Superior de Música de A Coruña y asistido a diversos cursos de perfeccionamiento con él.
Aunque continuamente exigente y siempre perfeccionista, es a la vez paciente y dedicado a sus alumnos. Sólo hay una forma de sacar su “lado oscuro” y es no mostrando interés por la viola, a la cual le es fiel devoto y de la que es también defensor acérrimo.
Desde un punto de vista profesional, sus consejos técnicos y musicales son de alta calidad y productividad. Muestra de ello son sus muchos alumnos, todos con prometedores futuros. Por ello, y para no alargarme más, me queda agradecer a Luis sus esfuerzos durante el tiempo que estuvimos juntos y su atención y dedicación en la distancia, así como recomendar a la gente que lea esto el trabajar con este gran violista, pues merece la pena.
Espero poder dirigir algunas otras líneas a este espacio y sólo una última recomendación: Si alguna vez os lo encontráis por la noche tomando algo, no os juguéis las consumiciones a una partida de futbolín, ¡saldríais perdiendo!
(Pablo Fernández Hidalgo es profesor de viola del Conservatorio de Música de Vigo)

Conocí a Luis hace dos años en la J.O.S.P.A (Joven Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias), ya que fue tribunal de las pruebas de viola en dicha orquesta y colaboró como profesor del parcial de violas. Este primer encuentro me animó a presentarme a las pruebas de grado superior en el CONSMUPA, y una vez superadas comencé a asistir a su clase, en la que llevo ya dos años.
Luis no es un profesor que te da las cosas hechas, sino que ofrece los distintos caminos por los que llegar a la meta para que cada uno escoja el que cree más conveniente. Gracias a su forma de entender la enseñanza y mediante sus consejos siempre positivos y alentadores, ha conseguido que tenga una mayor confianza en mis posibilidades como violista. Me ha enseñado a tener un mayor conocimiento de mi cuerpo y de la viola, provocando una mayor tranquilidad y seguridad en mi mismo a la hora de tocar en público y hace que tocar la viola se convierta en un disfrute, ya sea en música de cámara, en orquesta o solo.
(Juan Ureña es alumno del CONSMUPA y miembro de la JONDE)

Estudiar con Luis ha supuesto un antes y un después en mi vida como violista. Lo conocí a través de una profesora del conservatorio de Ávila que me recomendó estudiar con él, y así fue como empezamos la andanza con la viola. Gracias a su paciencia logró sacar de mi lo mejor y exprimirme hasta el máximo, sacando a relucir un potencial que tenia escondido y que desconocía completamente.
Para mi Luis ha sido el mejor profesor que he tenido nunca y que probablemente tenga. Es un gran músico en todos los sentidos, ya que no sólo es un violista increíble, capaz de dejarte boquiabierto, sino que es un músico completo que toca todos los géneros y lo hace de una manera brillante. Es una persona volcada en sus alumnos.
Durante mi estancia el primer año de superior, llegaba a una ciudad nueva con gente nueva. Sólo conocía a mi compañera de piso que venía del mismo lugar que yo. Ese momento es complicado, puesto que te alejas de los seres queridos y Luis nos hizo la estancia de lo más agradable. Era un tutor más, a quien podíamos consultar sobre cualquier tema.
Muchas gracias por todo lo que me has enseñado (y que espero que me sigas enseñando) y por darme todos los conocimientos de que dispones, aunque para llegar a donde estás hace falta mucho camino.
(Raquel San Pedro es Profesora del Conservatorio Profesional de Música de Ferrol) |